Salir a caminar por la naturaleza parece sencillo; unas botas, una mochila y ganas de disfrutar del paisaje. Sin embargo, una ruta puede complicarse rápidamente cuando se cometen algunos errores de senderismo bastante habituales, especialmente cuando no se tiene demasiada experiencia. No calcular bien el tiempo, llevar poco agua o confiarse demasiado con el terreno, son pequeños descuidos que pueden convertir una excursión agradable en una situación incómoda.
Guía para iniciarse en el senderismo: lo esencial
Por este motivo, antes de lanzarte a cualquier sendero conviene dedicar unos minutos a preparar la salida. Porque la experiencia ayuda, pero también lo hace conocer cuáles son los fallos más frecuentes y saber cómo evitarlos.
¿Cuáles son los errores de senderismo más comunes?
No todos los problemas durante una ruta tienen que ver con grandes riesgos. A veces son decisiones aparentemente pequeñas que terminan pasando factura después de varias horas caminando.
Estos son diez de los fallos más habituales al hacer senderismo y algunas recomendaciones sencillas para no caer en ellos.
Elegir una ruta por encima de tus posibilidades
Uno de los errores más frecuentes consiste en fijarse únicamente en los kilómetros. Una ruta de ocho kilómetros puede resultar mucho más exigente que otra de diez si tiene fuertes desniveles, terreno irregular o muchas horas de exposición al sol.
Así que, antes de elegir, comprueba la dificultad del sendero, el desnivel acumulado y el tiempo estimado. Si estás empezando, es preferible aumentar la dificultad poco a poco.
No consultar el tiempo antes de salir
El sol, el calor, la lluvia o una bajada brusca de las temperaturas pueden cambiar por completo las condiciones de una ruta.
Por tanto, consulta la previsión meteorológica antes de salir y presta especial atención a las temperaturas previstas, el viento y las posibilidades de tormenta. Si las condiciones no son adecuadas, aplazar la excursión también forma parte de una buena planificación.
Estrenar calzado durante una ruta larga
Unas botas nuevas pueden parecer cómodas al probárselas en casa, pero eso no significa que estén preparadas para varias horas de caminata.
Las rozaduras y ampollas son uno de los inconvenientes más habituales. Por este motivo, utiliza un calzado de montaña adecuado y procura estrenarlo previamente en recorridos cortos.
Llevar poca agua
Esperar a tener sed para beber es otro error bastante común. En especial durante los meses cálidos, la pérdida de líquidos puede ser importante aunque no percibas inmediatamente sus efectos.
Lleva suficiente agua para la ruta y calcula las necesidades teniendo en cuenta la duración, la temperatura y la dificultad del recorrido. También conviene comprobar previamente si existen fuentes fiables durante el camino.
Cargar la mochila con cosas innecesarias
Una mochila demasiado pesada puede hacer que una ruta sencilla termine siendo agotadora. A veces se mete de todo “por si acaso” y, después de varias horas, cada kilo de más se nota.
La clave está en encontrar el equilibrio. Lleva agua, algo de comida, protección solar, ropa adecuada, móvil con batería y un pequeño botiquín, pero evita cargar con objetos que probablemente no vayas a utilizar.
Más errores que pueden arruinar una excursión
Los errores de senderismo no se limitan al equipamiento. La forma de organizar el recorrido también influye mucho en cómo transcurre la jornada.
No avisar a nadie del recorrido
Si vas a hacer una ruta solo, es recomendable informar a alguien de confianza sobre el itinerario previsto y la hora aproximada de regreso.
Además, llevar el móvil cargado y tener localizada la ruta previamente puede resultar muy útil si surge algún imprevisto.
Confiar demasiado en el móvil, otro de los errores de senderismo más comunes
El teléfono es una herramienta fantástica para orientarse, pero no conviene depender exclusivamente de él. En determinadas zonas puede no haber cobertura y la batería puede agotarse cuando más la necesitas.
Por tanto, descarga los mapas sin conexión antes de salir y, si la ruta lo requiere, lleva también un mapa físico o utiliza una aplicación de navegación fiable.
Salirse del sendero marcado
Acortar por una zona que parece sencilla o seguir una dirección diferente para ahorrar unos minutos puede tener consecuencias inesperadas. Además de aumentar el riesgo de perderse, abandonar los caminos señalizados puede provocar daños en el entorno.
Respetar la señalización de las rutas ayuda a caminar de forma más segura y también a conservar los espacios naturales.
No controlar los tiempos
Otro de los errores de senderismo que más se repite es empezar demasiado tarde o calcular mal cuánto se tardará en completar el recorrido.
No tengas en cuenta únicamente el tiempo de caminar. Las fotografías, las paradas para descansar, comer o disfrutar del paisaje también suman minutos.
Así que planifica la salida con margen suficiente y evita que la llegada de la noche te sorprenda todavía en el camino.
Olvidarse de disfrutar
Puede parecer extraño incluirlo entre los errores de senderismo, pero caminar con la única preocupación de llegar al final hace que muchas veces pasemos por alto lo mejor de la ruta.
La naturaleza también se disfruta parando, observando el paisaje, escuchando los sonidos del entorno o descubriendo pequeños detalles que no aparecen en ningún mapa. Por este motivo, no conviertas la excursión en una competición contra el reloj.
Preparar bien la ruta también forma parte de la aventura
Evitar estos errores de senderismo no significa tener que salir al monte con una mochila llena de material ni planificar cada minuto. Se trata, sobre todo, de conocer el recorrido, adaptar la dificultad a tus posibilidades y llevar aquello que realmente necesitas.
Si estás dando tus primeros pasos en esta actividad, puedes consultar también nuestra guía sobre cómo iniciarse en el senderismo, con recomendaciones para preparar las primeras rutas y disfrutar de ellas con mayor seguridad.
Navas de San Juan, un destino para caminar y descubrir
El senderismo permite conocer los paisajes de una forma pausada y cercana, y Navas de San Juan, en la provincia de Jaén, ofrece un entorno perfecto para quienes quieren combinar actividad al aire libre y descubrimiento del territorio.
Antes de ponerte las botas, una buena planificación es siempre el mejor punto de partida. Porque evitar estos errores de senderismo no consiste en tener miedo a equivocarse, sino en salir preparado para que una pequeña excursión pueda convertirse simplemente en lo que debería ser: unas horas para caminar, respirar aire libre y disfrutar del camino.


